domingo, 1 de septiembre de 2013

AYER SE LOGRÓ UNA GRAN PLATAFORMA PARA MAÑANA



Después de las grandes manifestaciones de esta semana (jueves 29 de agosto de 2013), debemos estar convencidos que nosotros, quienes sufrimos las consecuencias de las decisiones que toman nuestros dirigentes (pero también los elegimos), tenemos la capacidad de paralizar el país, con acciones civiles reivindicando nuestros derechos y recordándole al Estado sus deberes.

Lamentablemente, estas protestas fueron permeadas por la violencia. Quienes hicieron estos actos, están tan enceguecidos por su violencia que no les permiten ver que los efectos de estos actos sólo condenan a los campesinos y su protesta. Dan espacio para que los contradictores afirmen que estas marchas fueron motivadas por la guerrilla (los campesinos son los primeros damnificados de la guerrilla) o simplemente las descalifiquen. Aún más, la violencia sólo fortalece a personajes que son también son causantes de esta situación, como es el ejemplo de Don Alvaro.

Para fortalecer estas acciones y realmente tener un impacto de fondo, es necesario que las marchas trasciendan en el tiempo. Esto quiere decir, que después de la marcha, después de las protestas, después de concientizar a la sociedad de su fortaleza se debe tomar esta plataforma para hacerla llegar a espacios donde se tomen decisiones. Las protestas son sólo una explosión de descontento, pero el cambio se alcanza a través del tiempo.

Con esto no le estoy haciendo propaganda a ningún partido, no me gusta el Polo y su crítica exclusiva (aunque las críticas son muy buenas) y nunca proponen nada, no me gusta el Partido Liberal, ni el Partido Conservador que increíblemente han extendido sus redes de clientelismo por casi dos siglos, no me gusta el Partido Verde, que de Verde no tiene nada y mucho menos la Marcha Patriótica, que no tengo ni idea de su propuesta,  y ni hablar del Partido de la U, con el camaleónico Roy Barreras.

Por otro lado, llamo a los campesinos a que busquen soluciones estructurales, que cambien el rumbo, no el momento. No dejen que otros sectores que buscan sus propios intereses se aprovechen de ustedes, sigan su propósito y su propio plan, que nadie ni nada los interrumpa en su camino hacia las mejoras. Eso sí, siempre preservando la paz, nada vale la pena para lastimar al prójimo.

Destaco a las ciudades y su gran respaldo al paro agrario, demostrando que este país a pesar de sus diferentes velocidades, realidades e intereses, puede unirse alrededor de una causa justa. Destaco que quienes nacimos en Bogotá, Medellín o Cali seguimos atados a nuestras raíces campesinas, y demostramos el dolor de patria.



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