martes, 19 de febrero de 2013

¡ME ALTERA! ¡ME ALTERA!


Cada vez que prendo el televisor después de un día de estress laboral, comentarios aburridos, malas noticias y “contubernio oficinesco”, nada que me altere más que ver noticias por televisión. ¡Así es! Cuando llego con la esperanza de encontrar descanso y paz en mi lejano hogar, prendo el TV (esta caja maravillosa que produce la misma sensación de los simios con los platillos cuando Homero Simpson piensa)…y simplemente aparecen unos titulares como: ¡BEBE DE 4 DÍAS DE NACIDO ES DEJADO EN BASURERO! ¡ROBO A SU MADRE, MATÓ A SU PADRE Y GOLPEÓ A LA VECINA, TODO POR UN BON BON BUM! ¡POLÍTICO ASEGURA QUE NO TUVO NADA QUE VER CON EL DESFALCO!! Y así sucesivamente hasta llegar a sección del entretenimiento, que para mí de entretenida no tiene nada.

Me alteran estas noticias, porque no es suficiente con lo que cada uno de nosotros tiene que conocer, hacer, decir y omitir a diario, sino que de ñapa, debemos aguantarnos toda una dosis de periodismo mercantilista, hecho para el consumidor más no para el ciudadano.
Digo esto porque el periodismo en este país (y no soy periodista, sólo soy un tipo que escribe sobre lo que ve y luego opina), se ha centrado en competir por el rating más no por dar una información contundente y constructiva, la chiva se redujo al camarógrafo que primero llegue al derrumbe o a la escena de crimen. Es un ejercicio simple de tan noble e eimportante oficio.


No estoy hablando de poner más notas de “Colombia positiva”, donde muestran al Biblioburro por decimonovena vez, o donde sale un señor ayudando a los habitantes de la calle. Estos actos deben ser reconocidos y aplaudidos por todos nosotros. Pero eso una vez más, ignora el origen del problema, haciendo de nosotros unos “Homeros Simpson” que no digiere lo que se está mostrando y sólo se conforma con un “sentimiento bonito”….ahhh…todavía hay gente buena.

Quiero decir, que en lugar de mostrar al joven que acabó con su núcleo familiar y la vecina, se muestre por qué la juventud ha llegado a ese punto. Será que este adolescente estaba en las drogas debido al cambio que sufre Colombia de un país productor a uno consumidor, será que la violencia intrafamiliar (de la cual, los colombianos menos favorecidos son los que más la padecen) tuvo consecuencias directas en su crecimiento (¿Analizamos la localidad? ¿Hablamos con el ICBF?) O simplemente la impotencia de no encontrar trabajo lo llevo a desfogarse por un bon bon bum (¿La ley del primer empleo si ayuda a este sector de la población? ¿La falta de cualificación es una barrera para el primer empleo?). Son muchas posibles causas que podríamos analizar.

Las acciones de las personas y los delitos que cometen no es lo importante para informar, la noticia debe ser por qué esos delitos son cometidos. Lo que pasó con el joven es sólo una consecuencia, no es la noticia. Por ejemplo, la noticia no sería que el político haya negado el desfalco (a pesar de existir pruebas), sino que debido al poco control de las autoridades (o consentimiento) y al carrusel realizado por el susodicho pudo robar cierta cantidad de dinero, valdría la pena conocer que autoridades están involucradas, la ley que dice sobre esto, el origen del político, el análisis de su votación, consecuencias sobre las votaciones en el congreso, etc.

Esto no significa que me voy a sentir menos alterado, pero por lo menos voy a tener un poco más de contexto sobre lo que estoy viendo en TV. Tendría más elementos de juicio para tomar una posición frente a determinadas situaciones, en lugar de sólo fatigarme y en ciertas ocasiones, hasta sentir repugnancia por algunos  hechos. Además de la guerra descarada por el rating, que en lugar de construir país, lo sumen cada vez más en la ceguera e ignorancia.

Por eso hago un llamado a los encargados de este oficio, que retomen el camino informativo y analítico. Y si no es posible, les pido a mis conciudadanos que al mirar estas noticias, tengamos un filtro, que analicemos lo que vemos y escuchamos, que nos informemos por otras vías, si no es posible tener la información de los medios en televisión.

Pero lo más importante es que cada día salgamos de nuestras casas dispuestos a cambiar lo que nos rodea, sólo así, dejaremos de ver estas noticias en TV.