domingo, 26 de septiembre de 2010

¿ES SUFICIENTE LA VERDAD Y LA REPARACIÓN?


La reintegración total en Colombia no existe. No hay relación alguna entre victimas y victimarios, el único contacto que existe entre ambos grupos es la reparación. Esto se demuestra en los procesos totalmente divorciados que llevan ambos sectores sociales. 

Ambos grupos reciben apoyo estatal, sin embargo el único punto de contacto es la reparación. Esto no aporta a la creación de una sociedad compacta, en el sentido que todos los grupos que la componen tienen un dialogo constructivo. Pues las victimas y los victimarios no comparten espacios.

Esto va en contravía de una reconciliación total y verdadera. La reparación a las victimas por medio de la verdad y montos económicos (sin dejar de ser muy importantes), no es suficiente para la alcanzar la paz. Es necesario que se construyan capital social y canales de comunicación para así llevar un paso más lejos la paz en Colombia.

La única manera de avanzar en Colombia es recomponiendo los diálogos entre todos los sectores del país. Esto conlleva a individuos que perciben a sus pares como iguales, en este sentido, puede ser posible la formación de comités cívicos, fortalecimientos de Juntas de Acción Comunal y colectivos que busquen la mejora de las comunidades. 

El vivir en sociedad no es sólo regirse bajo unas normas y leyes que regulan las acciones de todos los ciudadanos. Es reconocer que se comparte un espacio vital, y este es el escenario de interacción de todos los individuos, por ende se debe trabajar como sociedad por la mejora de este.

La reconciliación debe propender no sólo por la verdad y reparación de victimas. Debe trabajar por la reconstrucción del tejido social que el conflicto ha dejado totalmente quebrado. Esto se hace creando diálogos entre victimas y victimarios, esto debe producir como resultado una recomposición del capital social, y así puede ser un camino más seguro hacia la paz.

En este sentido, el Estado y sus programas tendrían más margen de maniobra, que separando estas poblaciones. Por otro lado, el Estado podría actuar más en otros sectores de la ciudadanía ya que el capital social que se crea, podría aprovecharse para mejorar la calidad de vida de la comunidad, mejorando la gobernabilidad.

En conclusión, este proceso debe ser un medio para unir de nuevo la sociedad, creando conexiones entre los victimas y victimarios, especialmente después de un conflicto como el colombiano. No es apropiado llevar procesos totalmente separados entre victimas y victimarios como se viene haciendo; de hacer lo contrario, la sociedad colombiana podría dar un salto enorme en términos de cohesión social, capital social y principalmente, la paz. 

Esto produciría una gobernabilidad muy importante para el Estado al momento de implementar políticas públicas, ya que la base de comunicación “intra-social” permitiría difundir más fácilmente iniciativas públicas, de esta manera empoderando a la ciudadanía de procesos a su favor.