domingo, 8 de junio de 2014

¡NO ESTAMOS EN CRISIS! ¡SIEMPRE HA SIDO ASÍ!


Moral: Que no concierne al orden jurídico, sino al fuero interno o al respeto humano. Aunque el pago no era exigible, tenía obligación moral de hacerlo (RAE)
Ética: Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana. Ética profesional (RAE)


Últimamente he escuchado a varias que la moral en Colombia está en ¡Crisis! Como si la violencia, la barbarie y la corrupción nunca se hubieran visto en el país, o ¿ no nos acordamos en porque había un guerrillero apodado “Sangre Negra”?, ¿de la crueldad de Pablo Escobar? O ¿simplemente las guerras sin fin durante el Siglo XIX? Estimados, esta moral que está en “crisis” es la misma moral que ha estado con los colombianos desde siempre.

La moral en los colombianos, es la que lleva aceptar el pago de narcotraficantes, contratistas, inversores de bolsa, grupos políticos y económicos, para sacar una ley que beneficia a unos cuantos, a costa del agua, alimentos, empleo, educación, etc...(pueden enumerar todo lo que nos hace falta en este país) ¿Es la misma moral que está en crisis?, yo les respondo...NO.

Esta es la moral que hay en Colombia, la misma moral que nos deja elegir líderes que tienen alianzas para asesinar campesinos como ocurrió en la parapolítica, tener como senadores a tipos que la única ideología que tienen son las cuotas burocráticas en sus regiones,  pensar “que el vivo vive del Bobo” o tener al egoísmo como principal motivación o la misma moral que dicta “todo vale”.

Estimados, la moral no es lo complicado, al fin al cabo es un tema individual, lo que me deja atónito es que la ética en Colombia, no va por un camino muy distinto. Si estas son las reglas morales que regulan la conducta humana, y esta conducta es la cual se opera en el día a día en Colombia como sociedad, estamos condenados al fracaso y a repetir los mismos errores que hemos venido repitiendo durante 200 años de historia.

Es más, debemos estar preparados para ver más ataques con ácidos, más estafas como los de interbolsa, más desfalcos al Estado a través de contratos, o simplemente leyes que benefician a algunos pocos; ya que la moral del “vale todo” se ha convertido en la ética que regula la sociedad colombiana; algunos no estarán de acuerdo, pero los hechos así lo demuestran.

Claro que esta ética y moral no sólo se aplica a aquellos quienes dirigen el país. Todos compartimos estos “valores colombianísimos”, como el creer que salir adelante significa que alguien debe perder, que hacer “conejo” es necesario cuando alguien da “papaya” o simplemente creer que cuando cruzamos caminando un semáforo en rojo, los carros deben para porque sí. Este tipo de cosas que parecen pequeñas son las que marcan el camino del país, debemos estar conscientes de eso.

Por eso, para cambiar esta ética y moral totalmente enfermas, debemos comenzar por cambiar nuestras perspectivas, nuestros hábitos, saber que con cada acción de nosotros en el día a día estamos contribuyendo a un mejor país. No es necesario estar en la presidencia para lograr cambios, si cada uno de nosotros se concientiza de su rol en la sociedad, seguramente, Colombia en unos años será muy distinta.  


No se pueden hacer grandes cambios en la sociedad, si no comenzamos por nosotros mismos, y muchos menos esperar a que un “salvador-candidato” venga a organizarnos.

martes, 6 de mayo de 2014

NO SON LOS CANDIDATOS



Escuchando las propuestas de los candidatos a la presidencia, viendo sus historias personales, sus recorridos profesionales y sus visiones acerca de Colombia; me doy cuenta cada vez más que ellos no son la causa de la triste realidad del país, sino son el producto de nuestra sociedad colombiana.

Son personas que se han formado en medio de la indiferencia que es parte de nuestra definición del ser colombiano, donde se afirma que ellos quieren cambiar el rumbo de Colombia, sin aceptar que ellos han sido de este grupo beneficiado de nuestra inequitativa historia,  y cuyas motivaciones para ser presidente no son las mejoras para el país, sino las ambiciones por el país.

Pero esto no es lo peor de esta campaña electoral. Lo peor es que el producto de nuestra sociedad tiene una ética totalmente retorcida y la moral es manejada por el dinero del narcotráfico y la guerra. No culpo a los candidatos, no culpo a los políticos, no culpo a presidente, todos y cada uno de nosotros somos culpables de esta oscuridad llamada Colombia.

¿Por qué somos un país inequitativo? Porque aceptamos y convivimos con la pobreza en nuestras puertas, las fronteras invisibles no sólo con las pandillas,  o es aceptable que un barrio “acomodado” tenga entre sus inquilinos habitantes de la calle, o mientras que en Cauca, Putumayo o Buenaventura están asesinando a sus habitantes, no hay trabajo y mucho menos educación, en Bogotá recibimos grandes marcas de ropa o actores de Hollywood. El argumento acá no es macroeconomía, acá no es Ministros de Hacienda. Acá el problema es de aceptación de la indiferencia, aprendimos a convivir con ella; y no veo cambios de esto en los candidatos.

¿No creen que el arribismo tan propio de los colombianos, que desconocen su origen indígena o africano, no se ve reflejado en la política? En lugar de crear iniciativas para crear empresa, hacer el Estado más ágil en el apoyo de la pequeña empresa, o apoyar al pequeño campesino, se les da subsidios y dádivas, que sólo pagan el día, y no cambian el rumbo. ¿Alguien ha visto propuestas que cambien el rumbo de los más pobres? ¿Qué no les den el diario sino un trabajo?

Los candidatos no son los culpables de esto. No son culpables que en Colombia se valore más lo que viene de afuera, que lo propio ¿o porque la gran mayoría de nuestros candidatos han sido formados afuera? , vemos que fulanito estudió en Harvard, suspiramos….y decimos: “Él debe ser muy inteligente”, les cuento…Samuel Moreno estudió en Harvard, y él más brillante no es, aparte de una persona deplorable.

Los candidatos son muy educados, eso no lo puedo negar, son gente preparada, con muy buenas credenciales. Pero ¿cuantos colombianos tienen acceso a esto? No deberíamos estar eligiendo a los pocos que tienen altos niveles de estudio, deberíamos estar eligiendo a quien maneje mejor ese conocimiento. Tenemos estos candidatos, porque “aquí votamos por el Dr.”….”vea que el sí sabe”…en lugar de votar, por las ideas, una vez más, no son los candidatos.

 Si a esto le sumamos, que entre los candidatos no hay nadie que venga fuera de las familias tradicionales, que están llamadas a gobernar, que pertenecen a los círculos exclusivos de Bogotá y Caldas. “Yo voto por él porque su papa fue, su abuelo fue, su tío abuelo,  su familia tiene, etc”. Los colombianos votamos por herencia, no por argumentos.

Tenemos estos candidatos que aceptan alianzas con ñoños, con los Ex – PIN o con los Yahir Acuña ¿Por qué? En Colombia todos y cada uno de nosotros piensa que el fin justifica los medios, porque cuando vamos tarde a una reunión “nos volamos” todas las normas de tránsito, aceptamos pagarle a alguien para obtener un trámite más rápido.


Así es colombianos, tenemos estos candidatos porque somos así, cuando salgamos a votar no se está eligiendo a alguien para gobernar, estamos votando por un reflejo de lo que somos…..espero que no de lo que queremos.

jueves, 5 de diciembre de 2013






En los últimos días conocí una canción de un artista belga que se llama Stromae, una canción que es Papaoutai (¿Dónde estás Papa?), habla del papa que partió y nunca volvió, ese papa que los dejó. Es triste, pero no voy a hablar de los padres ausentes o el sufrimiento de los hijos que nunca tuvieron una figura paterna.

Es importante porque cuando estaba escuchando esa canción, me enteré de la muerte del gran Nelson Mandela. ¿Pero porque la relaciono con esa canción? Porque Madiba es el padre de la libertad en África, que a la postre es para todo el mundo.  

No quiero hablar de lo que hizo o de sus logros. Quiero hablar del vacío que deja en la humanidad, ese gran vacío que deja un gran Padre cuando abandona a sus hijos. Como todo buen padre nos dio las herramientas (o el ejemplo en su caso) para seguir adelante, nos dio la claridad para encontrar que todos los hombres somos iguales, que la violencia no tiene justificación, a pesar de ser para luchar por la libertas, o sencillamente que debemos luchar hasta con la vida misma por lo que creemos (estaba dispuesto a morir durante su estadía en la Isla de Robben).
Algunos de ustedes dirán que estoy
 exagerando, probablemente. Pero ese es el sentimiento que siento cuando veo que la última persona del mundo que ha logrado cambiar a la humanidad. Darse cuenta de sus errores e intentar cambiar de rumbo.

Como todo Padre, lo que siempre buscó es que sus hijos fueran los mejores, en este caso, que se respetaran y toleraran los unos a los otros. Nunca con grandes pretensiones para ellos, simplemente, el trabajo duro de entender y asimilar que no todos somos iguales y que nuestra riqueza se encuentra en nuestras diferencias, no solamente raciales.

Debemos estar agradecidos con la vida de vivir en los tiempos de un gigante de la historia, Ghandi, Martin Luther King y la Madre Teresa estarán honrados de recibir a uno de los suyos.
 De nuestra parte, tendremos que seguir sus principios de respeto y amor, tratar de emular su vida; aunque aceptando con humildad que personas como él nunca serán imitadas. En este sentido, es nuestra labor aprovechar las herramientas que él nos dejó.

Papaoutai? Mabibaoutai?....espero que en cada uno de nuestros corazones y mentes para seguir tú camino.



Madiba: dejas un gran vacío en el mundo, pero una gran luz para seguir. 

domingo, 1 de septiembre de 2013

AYER SE LOGRÓ UNA GRAN PLATAFORMA PARA MAÑANA



Después de las grandes manifestaciones de esta semana (jueves 29 de agosto de 2013), debemos estar convencidos que nosotros, quienes sufrimos las consecuencias de las decisiones que toman nuestros dirigentes (pero también los elegimos), tenemos la capacidad de paralizar el país, con acciones civiles reivindicando nuestros derechos y recordándole al Estado sus deberes.

Lamentablemente, estas protestas fueron permeadas por la violencia. Quienes hicieron estos actos, están tan enceguecidos por su violencia que no les permiten ver que los efectos de estos actos sólo condenan a los campesinos y su protesta. Dan espacio para que los contradictores afirmen que estas marchas fueron motivadas por la guerrilla (los campesinos son los primeros damnificados de la guerrilla) o simplemente las descalifiquen. Aún más, la violencia sólo fortalece a personajes que son también son causantes de esta situación, como es el ejemplo de Don Alvaro.

Para fortalecer estas acciones y realmente tener un impacto de fondo, es necesario que las marchas trasciendan en el tiempo. Esto quiere decir, que después de la marcha, después de las protestas, después de concientizar a la sociedad de su fortaleza se debe tomar esta plataforma para hacerla llegar a espacios donde se tomen decisiones. Las protestas son sólo una explosión de descontento, pero el cambio se alcanza a través del tiempo.

Con esto no le estoy haciendo propaganda a ningún partido, no me gusta el Polo y su crítica exclusiva (aunque las críticas son muy buenas) y nunca proponen nada, no me gusta el Partido Liberal, ni el Partido Conservador que increíblemente han extendido sus redes de clientelismo por casi dos siglos, no me gusta el Partido Verde, que de Verde no tiene nada y mucho menos la Marcha Patriótica, que no tengo ni idea de su propuesta,  y ni hablar del Partido de la U, con el camaleónico Roy Barreras.

Por otro lado, llamo a los campesinos a que busquen soluciones estructurales, que cambien el rumbo, no el momento. No dejen que otros sectores que buscan sus propios intereses se aprovechen de ustedes, sigan su propósito y su propio plan, que nadie ni nada los interrumpa en su camino hacia las mejoras. Eso sí, siempre preservando la paz, nada vale la pena para lastimar al prójimo.

Destaco a las ciudades y su gran respaldo al paro agrario, demostrando que este país a pesar de sus diferentes velocidades, realidades e intereses, puede unirse alrededor de una causa justa. Destaco que quienes nacimos en Bogotá, Medellín o Cali seguimos atados a nuestras raíces campesinas, y demostramos el dolor de patria.



martes, 19 de febrero de 2013

¡ME ALTERA! ¡ME ALTERA!


Cada vez que prendo el televisor después de un día de estress laboral, comentarios aburridos, malas noticias y “contubernio oficinesco”, nada que me altere más que ver noticias por televisión. ¡Así es! Cuando llego con la esperanza de encontrar descanso y paz en mi lejano hogar, prendo el TV (esta caja maravillosa que produce la misma sensación de los simios con los platillos cuando Homero Simpson piensa)…y simplemente aparecen unos titulares como: ¡BEBE DE 4 DÍAS DE NACIDO ES DEJADO EN BASURERO! ¡ROBO A SU MADRE, MATÓ A SU PADRE Y GOLPEÓ A LA VECINA, TODO POR UN BON BON BUM! ¡POLÍTICO ASEGURA QUE NO TUVO NADA QUE VER CON EL DESFALCO!! Y así sucesivamente hasta llegar a sección del entretenimiento, que para mí de entretenida no tiene nada.

Me alteran estas noticias, porque no es suficiente con lo que cada uno de nosotros tiene que conocer, hacer, decir y omitir a diario, sino que de ñapa, debemos aguantarnos toda una dosis de periodismo mercantilista, hecho para el consumidor más no para el ciudadano.
Digo esto porque el periodismo en este país (y no soy periodista, sólo soy un tipo que escribe sobre lo que ve y luego opina), se ha centrado en competir por el rating más no por dar una información contundente y constructiva, la chiva se redujo al camarógrafo que primero llegue al derrumbe o a la escena de crimen. Es un ejercicio simple de tan noble e eimportante oficio.


No estoy hablando de poner más notas de “Colombia positiva”, donde muestran al Biblioburro por decimonovena vez, o donde sale un señor ayudando a los habitantes de la calle. Estos actos deben ser reconocidos y aplaudidos por todos nosotros. Pero eso una vez más, ignora el origen del problema, haciendo de nosotros unos “Homeros Simpson” que no digiere lo que se está mostrando y sólo se conforma con un “sentimiento bonito”….ahhh…todavía hay gente buena.

Quiero decir, que en lugar de mostrar al joven que acabó con su núcleo familiar y la vecina, se muestre por qué la juventud ha llegado a ese punto. Será que este adolescente estaba en las drogas debido al cambio que sufre Colombia de un país productor a uno consumidor, será que la violencia intrafamiliar (de la cual, los colombianos menos favorecidos son los que más la padecen) tuvo consecuencias directas en su crecimiento (¿Analizamos la localidad? ¿Hablamos con el ICBF?) O simplemente la impotencia de no encontrar trabajo lo llevo a desfogarse por un bon bon bum (¿La ley del primer empleo si ayuda a este sector de la población? ¿La falta de cualificación es una barrera para el primer empleo?). Son muchas posibles causas que podríamos analizar.

Las acciones de las personas y los delitos que cometen no es lo importante para informar, la noticia debe ser por qué esos delitos son cometidos. Lo que pasó con el joven es sólo una consecuencia, no es la noticia. Por ejemplo, la noticia no sería que el político haya negado el desfalco (a pesar de existir pruebas), sino que debido al poco control de las autoridades (o consentimiento) y al carrusel realizado por el susodicho pudo robar cierta cantidad de dinero, valdría la pena conocer que autoridades están involucradas, la ley que dice sobre esto, el origen del político, el análisis de su votación, consecuencias sobre las votaciones en el congreso, etc.

Esto no significa que me voy a sentir menos alterado, pero por lo menos voy a tener un poco más de contexto sobre lo que estoy viendo en TV. Tendría más elementos de juicio para tomar una posición frente a determinadas situaciones, en lugar de sólo fatigarme y en ciertas ocasiones, hasta sentir repugnancia por algunos  hechos. Además de la guerra descarada por el rating, que en lugar de construir país, lo sumen cada vez más en la ceguera e ignorancia.

Por eso hago un llamado a los encargados de este oficio, que retomen el camino informativo y analítico. Y si no es posible, les pido a mis conciudadanos que al mirar estas noticias, tengamos un filtro, que analicemos lo que vemos y escuchamos, que nos informemos por otras vías, si no es posible tener la información de los medios en televisión.

Pero lo más importante es que cada día salgamos de nuestras casas dispuestos a cambiar lo que nos rodea, sólo así, dejaremos de ver estas noticias en TV.

domingo, 12 de febrero de 2012

EL corZario de Uganda



Es cierto, estoy un poco desinformado de noticias, y por eso pido perdón por no escribir este artículo antes. El retorno al país me ha causado una serie de traumas y sustos “criollos”, pero nada que mi cuerpo y mentes consagradas Sagrado Corazón no puedan aguantar. Pero nada más increíble que un viaje del Presidente del Senado, Juan Manuel Corzo a Uganda. Otra víctima de la poca distribución de la riqueza en Colombia, a quien un sueldo de 20.000.000 no le alcanza. Lo entiendo senador…lo entiendo…

El Dr. Corzo (¡me encanta volver porque aquí hasta yo soy doctor!), va a realizar una gira parlamentaria a la República de Uganda (http://www.elespectador.com/impreso/cultura/altoturmeque/articulo-323487-catarsis-de-angela). Para los que no ubican este país, se encuentra en el centro de África, a la orilla del imponente Lago Victoria, con una tradición democrática bastante débil, donde en su historia aparecen figuras como Idi Amin dictador por casi una década (vean “El Último Rey de Escocia”) o Milton Obote quien se autoproclamó presidente recién se independizó el país del Imperio Británico.

No critico el país, pues cada uno tiene su desarrollo histórico. Pero lo que sí me impacta es el viaje del senador Corzo a un país con un presidente que lleva en el poder desde 1986 (Yoweri Museveni), donde las elecciones que lo han ratificado en el poder se han calificado con irregularidades según la Unión Europea, en donde en 1997 fueron convocadas las primeras elecciones libres (según el gobierno), en donde los partidos políticos fueron autorizados hasta 2005, ya que antes sólo era aceptado uno: Movimiento de Resistencia Nacional (partido del gobierno). Otros partidos podrían existir pero no podían proponer candidatos y realizar encuentros políticos.

En las más recientes elecciones (Febrero 2011) el partido oficialista tuvo la mayoría parlamentaria con 250 curules, el partido que le sigue tiene 41. Esto demuestra que el ejecutivo tiene un enorme poder sobre el legislativo. En este último punto no estaríamos muy lejos del congreso colombiano, en donde todos los proyectos de ley pasan por una coalición conocida como “aplanadora”. Volviendo a África, es tan fuerte la presencia del ejecutivo en el legislativo ugandés (conocido por su cristianismo radical), que propuso y después promulgó una ley en contra del homosexualismo, que condena a las relaciones entre personas del mismo sexo a la  ilegalidad y tienen una pena de hasta 14 años en prisión.

No siendo esto suficiente, miembros de la bancada de gobierno intentan proponer una ley más severa. Si alguien es acusado de “homosexualidad agravada” (cometida por alguien portadora del VIH sin mutuo acuerdo) recibiría la pena de muerte y si alguien es culpable de “la ofensa de homosexualidad” (incluye actos sexuales per se, matrimonio entre personas el mismo sexo o un intento por cometer sexualidad agravada) pagaría cadena perpetua. Si tenemos esto como razón para ir a Uganda, sin lugar a dudas, ¡nuestro procurador tendría que sumarse a esa gira!

Según un artículo del portal kienyke.com, escrito por Édgar Artunduaga, el senador aduce que esta gira es para “mostrar” a Colombia. Esto me parece muy bien, pero no sé si es la tarea del presidente del Senado de la República, para mí (no se a ustedes), esto sería una tarea de PROEXPORT o en su defecto de la Cancillería. Pero bueno, sin dudar de los buenos oficios y conocimiento del Dr. Corzo, yo le recomiendo mirar un tema en especial.

En el referendo de 2005, se aceptó la representación de sectores antes sin representación en el congreso: mujeres (10 curules), Fuerzas Armadas (10 curules), discapacitados (5 curules), juventud (5 curules) y ex - trabajadores del parlamento (8 curules). Pero estoy seguro del presidente del Senado y esto será solamente un “recorderis” de su labor en esos viajes.

A propósito de estos viajes. ¿Es que ha mejorado la gestión del Congreso de la República con todos estos intercambios y giras? Podríamos proponer una gira nacional por las cárceles para conocer “otros” puntos de vista de la actividad legislativa.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Macondo en las orillas del Río Congo



Llevo siete meses viviendo en la Republica Democrática del Congo (RDC). Hace unos días me sucedió una vez más que al ojear los periódicos o al salir a la calle sentí que la región de Ituri (provincia Oriental) no esta tan lejos del Urabá antioqueño; que el mercado Kabila en Lubumbashi (provincia de Katanga) no es tan distinto del de El Hueco en Medellín; o incluso, que la Avenida 30 de Junio en Kinshasa (capital del país) puede estar en mejores en condiciones que la calle 26 de Bogotá en sus buenos tiempos.

Quiero mencionar tres situaciones en particular que me hacen pensar en lo mucho que se parecen el Congo y Colombia, a pesar de estar separados por un océano.


1. Las cárceles

El miércoles 8 de septiembre hubo una fuga de prisioneros de la Cárcel de Kasapa (Lubumbashi, provincia de Katanga): mil reclusos se fugaron aprovechando el día visitas. Los presos fueron ayudados por siete hombres armados que llegaron a la prisión, con la idea de liberar a un líder del grupo rebelde Mai Mai, que se encontraba recluido en ese a prisión. La prisión albergaba 1.100 reclusos, a pesar de tener capacidad para poco más de la mitad de ese número.

Ese mismo día las fuerzas de seguridad hicieron presencia en toda la zona, que incluye a la ciudad de Lubumbashi, a 16 kilómetros de la prisión, y es el emporio minero por excelencia del país. Allí se explota uranio, coltán y cobre en cantidades que ningún país de América Latina podría imaginar. Ese despliegue de efectivos militares y de policía se hizo con todo el show mediático del caso.

Este es solo un ejemplo. Escenas de cárceles con el doble de su capacidad, guardias pobremente equipados, otros delinquiendo en asocio con los prisioneros, sumado a una jurisprudencia totalmente laxa y carente de rigor, hacen del sistema penitenciario en este país algo realmente crítico e insostenible. ¿Suena familiar?

La fuga de prisioneros de Lubumbashi era una bomba de tiempo que finalmente exploto. Tal vez una bomba similar a la que retrató la Revista Semana la semana pasada. En este momento el Congreso de la República está discutiendo una reforma al sistema carcelario colombiano, dadas sus grandes deficiencias tanto de infraestructura física como institucionales. Ejemplo de esto son las cárceles de La Modelo, en Bogotá, o El Bosque, en Barranquilla.

Igual que en Colombia, en el Congo el tema de las cárceles lleva años sobre la mesa sin que se tomen las medidas necesarias, incluso a pesar de las denuncias de las ONGs y los mismos reclusos. El libro Prison Conditions in Zaire (Peter Rusenblum, 1994) relata la crudeza de la vida en las cárceles en los años de la dictadura de Mobutu Sese Seko, además de todos crímenes que allí se planeaban entre reos y guardias. Esto sigue sucediendo en las prisiones congolesas.


2. La política a la colombienne

Aquí en La Silla Vacía, Juanita León, narró hace unos días su periplo con un político colombiano en una de sus correrías por una de las tantas ferias y fiestas que visitan los padres la patria en los distintos municipios del país.

Actualmente, la RDC se prepara para las elecciones presidenciales y de congreso el próximo 28 de noviembre. Al igual que en Colombia, ya ha comenzado la inscripción de candidaturas, las respectivas visitas a los lugares mas simbólicos de esta geografía y la negociación de las prebendas.

Por ejemplo, la inscripción de las candidaturas en el órgano electoral de la RDC se realiza a la mejor manera de La Dorada, Caldas. Las comitivas de los candidatos están compuestas por músicos, seguidores, familiares, fotógrafos, medios de comunicación, asesores entre otros- y por supuesto mayoría de colados y curiosos. Todos haciendo una gran fiesta en las calles, ovacionando al candidato y celebrando su inicio en la carrera por el cargo público.

La parte más sensible de estas prácticas es la “pesca” de adeptos mediante el clientelismo. El candidato habla con los líderes comunales o agrupaciones sociales, y con lideres de las iglesias cristianas o protestantes -que en la RDC hay bastantes-, sobre sus nombramientos en caso de ser elegido, los destinos del presupuesto o sobre cuantas libras de harina de maíz (producto indispensable para hacer Bukari, alimento infaltable para los congoleses) hará llegar al día siguiente. Es decir, el Bukari en lugar de las tejas que puede recibir un residente de Soacha, o la promesa del puesto en la CAR del respectivo departamento.

Por otro lado, como lo menciona La Silla Vacía en Colombia el político en campaña tiene que hacer alguna donación de dinero a un ciudadano agobiado por los problemas. En El Congo sucede lo mismo y los ciudadanos agobiados son la mayoría: es uno de los países mas pobres del planeta. Esto le da un aire de grandeza al candidato. Halo que al igual que los políticos congoleses, los colombianos tienen cuando hacen presencia sobre la tarima municipal.


3. La guerra y la política van de la mano

Según Carl Von Clausewitz, “la política es la continuación de la guerra por otros medios”. Esta máxima no parece aplicarse a la República Democrática del Congo y tampoco a nuestro país. Aquí y allá hace muchos años la guerra hace parte de la política.

En el caso africano, los rebeldes Mai Mai y los grupos rebeldes de Uganda, Ruanda y Sudán siguen influyendo sobre poblaciones enteras para elegir a ciertos candidatos o a los candidatos y gobernantes para que modifiquen sus propuestas y planes de gobierno. Las Bacrim, en Colombia, utilizan las mismas formas de intimidación y lo que es aun peor hay candidatos respaldados por estas organizaciones. Cabe aclarar que el modelo no es nuevo: o ¿qué es la parapolítica, entonces?

Otro punto crítico de la guerra tiene que ver con la explotación minera ilegal. En la RDC los grupos rebeldes, las multinacionales y gobierno hacen alianzas -bien sea de hecho u omisión- para explotar las minas de manera ilegal -y de paso son explotados los pobladores de esas zonas. La política, por supuesto, no es ajena a esta situación. La política actúa (o mejor, no actúa) dejando que los grupos realicen sus actividades, con tal del apoyo armado o la contribución económica. De igual manera, los grupos rebeldes pueden someter a los políticos por medios económicos o de fuerza, para poder continuar con sus explotaciones.

Algo similar sucede en Colombia y la "locomotora minera", que se ve frenada por la explotación ilegal en zonas controladas por las llamadas "Bacrim" o por las Farc, como Ayapel (Cordoba) o Sucre. Pero este "negocio" no funcionaría sin la acción -u omisión- de los políticos de la región, como ha sido denunciado por la MOE.

En conclusión, Macondo podría estar en estas selvas, a orillas del Rio Congo. Tal vez no estoy tan lejos.